Indice página anterior página siguiente

3.2. La evidencia fósil

Uno de los principales problemas en el estudio de los primeros hombres modernos es de tipo metodológico, ya que el rango de edades de los yacimientos de interés queda fuera de la técnicas de datación tradicionales. Las técnicas radiocarbónicas no pueden datar materiales de más de 30.000 o 40.000 años y, en muy pocos casos, se dispone de materiales de tipo volcánico para aplicar otras técnicas, como el K-Ar o el Ar-Ar.

A partir de los años ochenta, esta dificultad ha ido desapareciendo gracias al desarrollo de nuevas técnicas de datación: las series de Uranio, la termoluminiscencia y la resonancia de espín electrónico. La aplicación de estas técnicas ha confirmado que el hombre moderno estaba presente en África cuando los neandertales todavía vivían en Europa y Asia occidental, y el Homo erectus todavía poblaba la isla de Java.

volver al principio de página

3.2.1 El Próximo Oriente

3.2.1.1 Primeras investigaciones en el Próximo Oriente

La investigación sobre los homínidos del Próximo Oriente comenzó en 1929, cuando la arqueóloga Dorothy Garrod inició un proyecto quinquenal de excavación en las cuevas de Skhul, Tabun y el-Wad en el Monte Carmelo (Israel), a ella se unió más tarde Theodore McCown. Los dos primeros yacimientos proporcionaron varios esqueletos humanos parciales, resultado de posibles enterramientos. Inicialmente, se propusieron diversas hipótesis sobre cuales eran las poblaciones representadas en ambas cuevas:

- eran formas intermedias entre los neandertales y los humanos modernos.

- posibles híbridos entre ambas poblaciones.

- representaban una población que evolucionó localmente.

Entre 1935 y 1975 se excavó una muestra mayor de humanos modernos de tipo primitivo en Jebel Qafzeh, cerca de Nazaret, y se descubrieron más neandertales en las cuevas de Kebara, también en el Monte Carmelo, y en Amud, junto al mar de Galilea. Finalmente, gracias a las aportaciones de los paleoantropólogos Clark Howell y Bernard Vandermeersch, la conclusión que se aceptó fue que Tabun, Kebara y Amud habían sido habitados por los neandertales. En cambio, los fósiles de Skhul y Qafzeh pertenecían a humanos modernos con rasgos primitivos (algunos presentan torus supraorbitarios muy marcados). Estos humanos tenían un cráneo con una gran capacidad craneal, forma globosa, con la frente alta, nariz estrecha y las mandíbulas poseían mentón. Su esqueleto postcraneal era menos robusto que los neandertales y el tronco era más estrecho y esbelto. La estructura de su esqueleto es muy similar a la que poseen los humanos actuales de tipo tropical, muy altos y con miembros largos. Es decir, su morfología es muy similar a la de la humanidad actual y los fósiles humanos de Skhul y Qafzeh pertenecen a nuestra misma especie: Homo sapiens.

volver al principio de página

3.2.1.2 Nuevas dataciones e interpretaciones en el Próximo Oriente

Así, por los años setenta, la opinión general era que en Oriente Medio y en Europa los humanos modernos llegaron después de los neandertales y, en consecuencia, podían haber descendido de ellos. Tanto los neandertales como los humanos modernos aparecían asociados al mismo tipo de tecnología lítica del Modo 3 o Paleolítico medio: el Musteriense.

Pero esta reconstrucción cronológica chocaba con los análisis de la fauna fósil de Tabun y Qafzeh realizados por E. Tchernov y con los estudios de la secuencia polínica. En algunos niveles de Qafzeh, que contenían fósiles humanos, Tchernov había hallado varias especies de roedores arcaicos que no estaban representadas en el nivel C de Tabun (de donde proceden el esqueleto de neandertal y una mandíbula aislada posiblemente de Homo sapiens). La aplicación de las nuevas técnicas de datación a los fósiles de Skhul y Qafzeh vino a confirmar la sospecha de que ambos yacimientos eran más antiguos de lo que se pensaba. Los fósiles humanos de Skhul y Jebel Qafzeh han sido datados por termoluminiscencia, resonancia de espín electrónico y series de uranio, dando una antigüedad en torno a los 100.000 años. El esqueleto neandertal de Tabun posiblemente tiene en torno a los 110.000 años, pero en cambio los fósiles de neandertales de Kebara, Amud y Dederiyeh son más recientes, entre los 85.000 y los 50.000 años.

Figura 6.2.5 Las recientes dataciones empleando nuevas técnicas en los yacimientos del Próximo Oriente han cambiado la perspectiva que se tenía de las relaciones evolutivas entre humanos modernos (Skhul y Qafzeh) y los neandertales (Amud, Kebara y Tabun).

Estos resultados refutaron la relación genealógica defendida durante mucho tiempo y los neandertales, que mostraban aquellos esqueletos robustos, no podían ser los antepasados de Homo sapiens, con esqueletos más gráciles. Tampoco era posible seguir vinculando la existencia de los humanos modernos a la revolución tecnológica del Paleolítico superior, porque cuando el Homo sapiens aparece en escena en el Próximo Oriente, su modo de vida y su tipo de industria lítica era indistinguible del de los neandertales.

Los humanos modernos estaban presentes en el Próximo oriente hace 100.000 años. De hecho, puede que tengan una genealogía local bastante amplia. En la cueva de Zuttiyeh, cerca de Amud, Turville-Petre encontró en 1925 un fragmento de cráneo (de la región frontal) que podría tener entre los 200.000 y los 250.000 años de antigüedad. Este individuo, aunque muy fragmentario, podría haber formado parte de la población de la que descendieron los pobladores de Skhul y Qafzeh. En cambio, los neandertales no parece que hayan tenido antepasados en el Próximo Oriente y por lo tanto son descendientes de los neandertales europeos. En primer lugar, como atestiguaría el esqueleto de Tabun con una antigüedad de 110.000-100.00 años, el Próximo Oriente fue ocupado por los neandertales, pero los humanos modernos los sustituyeron hace unos 100.000 años. Tenemos que destacar que en este yacimiento, en el mismo nivel estratigráfico (nivel C), apareció un esqueleto claramente de un neandertal, y una mandíbula que parece pertenecer a un humano moderno. Pero, existe la posibilidad de que el esqueleto fuese de edad posterior y que hubiese sido introducido en el nivel C al enterrar el cuerpo.

Posteriormente, entre hace 60.000 y 40.000 años, los neandertales desplazaron a los humanos modernos hacia el sur y, finalmente, hace 40.000 años, los neandertales desaparecieron del Próximo Oriente. Según el arqueólogo israelí Ofer Bar-Yosef, los neandertales habrían poblado el Próximo Oriente en los momentos de fríos intensos, que habrían obligado a los neandertales a desplazarse hacia el sur. La desaparición de los neandertales coincide con la aparición de las industrias líticas del Paleolítico superior en el Próximo Oriente y en Europa.

Figura 6.2.6 Vista del yacimiento de Skhul donde han aparecido fósiles de Homo sapiens con una antigüedad de alrededor de 100.000 años.

Indice página anterior página siguiente volver al principio de página